Aparece el candidato del MAS proponiendo medidas para atender el desastre al que nos enfrenta el coronavirus, como si fueran ideas propias.

Dice lo que le adelantaron los infiltrados en las medidas gubernamentales que la Presidenta coordina con todo el país.

Dice lo que no hizo.

Dice que las Fuerzas Armadas deberían entregar una Canasta Familiar a las familias que no tienen ingresos fijos. Le recuerdo que mientras fue Ministro de Economía 14 años y durante los meses aciagos de incendios en la Chiquitanía, los soldados, los bomberos certificados y los bomberos voluntarios, las comunidades afectadas, fueron socorridos con la indumentaria, los equipos y la alimentación donada por la solidaridad no gubernamental de civiles de todo el país. No hubo Canasta Familiar del gobierno del MAS para miles de familias afectadas.

Dice que se debe prohibir el despido de los trabajadores del sector público y privado, incluidas las trabajadoras del hogar, garantizando sus sueldos. Le recuerdo que mientras fue Ministro de Economía 14 años, se produjo el cierre de miles de empresas, pequeñas, medianas y grandes, gracias a su régimen de dictadura impositiva, de restricción de exportaciones, etc. Durante el desastre nacional de la Chiquitanía, no emitieron ni una sola medida económica para ayudar a las incipientes y contadas empresas y emprendimientos gastronómicos, hoteleros, turísticos, etc. en este hermoso girón patrio. Durante los 21 días de resistencia pacífica con paro total en Santa Cruz, fue también la solidaridad civil la que mantuvo la subsistencia económica, la Olla Común, el acuerdo entre empleadores y trabajadores para seguir adelante después. Ni siquiera se fueron el primer día del fraude electoral que cometieron, pidieron cercar las ciudades, desabastecerlas, elegir el camino de que ya se iban a cansar todos cuando el cinturón apretara antes de optar por el camino de la democracia.

Dice que debe hacerse brigadas solidarias para la atención de personas en situación de calle y personas con discapacidades. Le recuerdo que mientras fue Ministro de Economía 14 años, las personas en situación de calle fueron in crescendo y a las personas con discapacidades las gasificaron pero no les crearon ni un solo centro terapéutico ni educativo para atenderlas. En Santa Cruz los albergues solidarios son de personas de buena voluntad y en épocas de invierno, abiertos por el Gobierno Municipal.

Dice que debe pedirse ayuda a China y a Cuba. China ocultó la gravedad del coronavirus durante mes y medio. Los masistas repitieron como loros que Cuba tenía la vacuna y la cura. Puras mentiras. Le recuerdo que mientras fue Ministro de Economía 14 años, se acordaron de la salud un año antes de las últimas elecciones fraguadas y fraudulentas del 20 de octubre. Las donaciones que llegaron del exterior para atender la emergencia nacional, las obstaculizaron o las ocultaron. Eligieron el camino de desatender las demandas reales de un país sin sistema público de salud, bicéfalo, burocrático, insano, con insuficiencia de infraestructura, equipamiento e insumos para las enfermedades comunes, las enfermedades autoinmunes, las enfermedades crónicas, las enfermedades con tratamientos inalcanzables para cualquier bolsillo del 99% de la población: ¿de qué se atreve a hablar entonces frente a una pandemia global que llega a Bolivia, cuando no había condiciones del Estado siquiera para atender lo diario?

Vaya a predicar demagogia a la mansión del prófugo en Buenos Aires. Aquí todos sabemos muy bien quiénes fueron y qué hicieron.

Peor aún, sabemos qué no hicieron.

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