Nueva York, Santiago, Buenos Aires, París, Santa Cruz de la Sierra…

Si querés andar por una ruta despejada de vehículos a la hora que los fines de semana se están recogiendo los noctámbulos o despidiéndose los serenos o saliendo a trabajar los que no paran porque no pueden o no quieren o no tienen ni feriado que se guarde; si querés ser protagonista de tu propio día diferente en esta ciudad que habitamos, de vivir Santa Cruz de la Sierra la ciudad que enamora rodeado de otros que corren, trotan, curiosean, pasean, aplauden, contemplan o simple y llanamente comparten unas horas distintas como sucede en otras ciudades del mundo cuando llaman a los que corren de todas partes a soñar en grande; si el domingo que viene no tenés planes o los tenés aunque te dé flojera madrugar o si sos de quienes despiertan y no vuelven a pegar un ojo aunque a la luz del día le falte un buen rato para despejar las sombras insomnes…

Estamos invitados nuevamente a la Maratón de Santa Cruz de la Sierra. Como la Maratón de Nueva York, la Maratón de Santiago, la Maratón de Buenos Aires, la Maratón de París o la de Río de Janeiro o la de Boston. Ya pasaron dos años de la primera versión, uno de la segunda y el domingo 20 de agosto se realiza la tercera.  Podés recorrer los 42 km. o la mitad o 10 km. o 5 km. O los que quieras, hasta donde puedas y a tu manera. Ir en solitario, con amigos o en familia a correr, a caminar o a alentar a quienes participan. Mirar pasar, ver llegar. O a encontrarte con quien más esperabas o menos imaginabas.

Si pensás que los que participan te llevan siglos de ventaja en preparación, en condición física, en talento, edad o disciplina competitiva, que no te desaliente ni eches la posibilidad abajo diciendo están locos, es una moda, es para pocos: podemos estar pensando lo mismo. Y voy a ir igual.

La sensación de simplemente estar entre miles que se mueven en una misma dirección sin ser rebaño sino movilizados por un deseo individual y único, cada uno con su objetivo, su historia, su promesa, su alta vara o su sencilla razón o sin ella, atravesando las calles, las esquinas y las avenidas de esta ciudad cada vez más desconocida que habitamos, paso a paso, a pie, al propio ritmo, es reconfortante. Soñar que la ciudad podría ser todos los días parecida a la que se reúne el domingo a las seis y media de la mañana, sin alcohol ni bocinazos ni obligación de por medio, te transporta a vivir un poco tu propia película, a escribir tu página de rebeldía al cotidiano, a inmortalizar en la memoria unas horas donde desplegar piernas y brazos, las tuyas o las que verás con admiración y sorpresa, te da alas.  Respirar y suspirar, caminar, un paso tras otro, suponen el acto más consciente de la mente y el cuerpo al ritmo de la constancia, echar a andar hacia adelante, hasta llegar, o contener las ansias hasta avistar a la distancia tantas almas radiantes, agotadas y triunfantes, lo que más se asemeja a la libertad de volar sin motores, al impulso de tus propias ganas, de tu fuerza, la muscular o la mental, tu avatar…

Yo voy. Mi yo verdadero, el invicto espíritu que da sin arredrarse una tras otra cada batalla, irá feliz de nuevo. Mi espíritu invicto, con sus cicatrices y sus magulladuras, sus 30 gramos de vida y sus muchos bien ganados kilos a rastras, iremos por una nueva hazaña.

Simplemente vamos a hacerlo.

Idearia: 12 años produciendo a gusto

El 16 de abril de 2005 abrimos la puerta de nuestro emprendimiento personal. El escritorio, el mate y el termo, la iMac y treinta años de experiencia en textos literarios y periodísticos; discursos, manejo de crisis, programas de gobierno, campañas políticas y educativas, propuestas de legislación y gestión; creación, diseño, armado y edición digital, guiones y relatos, poesía y prosa; papel, terreno, éter y redes sociales; resiliencia y lucha; una docena y media de libros publicados, varios suplementos, revistas y publicaciones nacidos, echados a volar y extinguidos algunos, luego de cumplir su ciclo, como todo lo que nace y vive.

 

En la FIL de Santa Cruz de la Sierra

 

Empezamos en el mezzanine del Edificio Plaza Libertad, de esta Santa Cruz de la Sierra que no madura, cerquita y lejos de todos lados. De allí, pasamos a habitar la antigua casona familiar que nos cedió un buen tiempo la familia Castedo, soñando con caminar el Centro Histórico, ser parte de su recuperación.

Volvimos al barrio fundacional, a nuestra casita del mango y abrimos “La botica de Idearia” en la esquina mágica, que duró mientras lo permitieron las bardas bajas, las ramas del naranjo amargo que invita fruta a los paseantes y dio malas ideas a los ladrones.

 

“La botica de Idearia” (2012)

 

Fuimos pequeña librería y seguimos siendo editorial. Fuimos botica de cuadros, bijouterie, inciensos, velas, hierbas aromáticas, útiles escolares, de arte y escritorio, libros, revistas, postales, afiches y seguimos siendo laboratorio y botica de los experimentos y experiencias más llenos de ternura, pasión y fe en el otro, quien está al otro lado de una misma.

Comenzamos con nuestra alma, nuestras neuronas y nuestro cuerpo humano, el principal patrimonio que conservamos hasta ahora, llenos de ánimos y de grillos. Hoy somos una cooperativa de poquitos, con mucho afecto, compromiso y un bagaje increíble de imágenes realizadas y experiencias sumadas en pedagogía, urbanismo, antropología, arte, periodismo, literatura, tecnología, ecología, decrecimiento, educación.

Doce años después, tenemos doce años más de experiencias en lo mismo, siempre, cada día, diferente. Treinta años de pensar, imaginar, crear, proponer, ser y hacer, trabajando en lo que nos gusta, con los sabores y sinsabores propios, naturales, parte de la vida.

 

Diario El Deber, 2013

 

Seguimos en la casita del mango, luego de un ensayo de traslado de bártulos a la vieja casa de mamá, en el mismo barrio, con vecinos desde cuando teníamos a pocos metros la poza de anguilas, la lechería de la viuda de Mantovani, al otro lado del cuarto anillo mal ripiado y las calles de tierra hasta los noventa; también con los nuevos vecinos, los que estacionan sobre las aceras de la placita y ponen cercas eléctricas sobre sus muros.

Estaremos por décima vez en la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la Sierra, este 2017; viajan nuestros libros a la FIL de Buenos Aires y nos brindamos a diario para construir, mejorar y reparar con nuestra mayor gratitud Santa Cruz de la Sierra, la #ciudadqueenamora, sede de nuestros pies desde donde caminamos y volamos el mundo.

Aquí estamos, Idearia y sus productos:  1500 documentos, 150 revistas impresas en papel, 50 campañas, 15 libros, más de 25.000 seguidores en las redes sociales y el poder de hacer cosas buenas estando presentes donde hay que estar.

Gracias a quienes hicieron y hacen que esto sea real, funcione, lo disfrutemos y marche. Gracias a quienes confían en nuestro trabajo, por permitirnos seguir y producir lo que precisan, a su gusto y al nuestro.

Seguimos adelante con nuevos proyectos, cambio de planes, aprendiendo e innovando, para crecer por dentro, caminar el mundo y contar con las mayores preguntas y las mejores respuestas que exigen los tiempos.

 

Santa Cruz de la Sierra, ciudad que enamora [1]

Esta es nuestra ciudad, la que construímos y destruimos a diario, que se funde con otras como La Guardia, Cotoca, Warnes y allende el río Piraí, Porongo.
Madre de tus hijos y de los míos, de tus ancestros, tus parientes y tus amigos, aquí fundamos hogar y familia, dentro y fuera de sus anillos, en medio de su caos y su hospitalidad; la amamos y la maltratamos; la disfrutamos y la descuidamos; poco sabemos de ella porque sin pedirnos nada, todo nos lo da.
Es la madre de millones de adolescentes que no terminamos de madurar. La que nos da pertenencia, nos recibe siempre y no nos expulsa. De la que nos quejamos adentro y pobre del que nos la critique de afuera.

Madre de sangre, madre adoptiva, madre querida, algún día seremos grandes o viejos o volveremos a ser niños, para respetarte y hacerte respetar.

Santa Cruz de la Sierra, 456 años de la ciudad que enamora.

1561 – 26 de febrero – 2017: ¡Salud por larga vida, en tu cielo canta y llora el alma oriental!

Santa Cruz nace en septiembre

Arboles amarillos
Avenida del Canal Isuto, Barrio Equipetrol. (Foto: Gabriela Ichaso, agosto de 2015) Santa Cruz de la Sierra, ciudad que enamora.

 

Agosto se va de la ciudad de los anillos dejándonos la belleza de sus árboles amarillos. Agosto en Santa Cruz de la Sierra, capital del Santa Cruz chiquitano, chaqueño, valluno, norteño, sabio de culturas ancestrales, rico de naturaleza originaria y poderoso de fuerza joven, historia y futuro, entrelazado de pueblos y naciones del mundo, transita entre el invierno que fue y el verano que será.

 

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