Semana santa

Semana santa, para unos. Fin de semana largo, para tantos.
Ninguno merece feriado.
El que está de calvario hasta mañana y hasta morir, hoy sigue flagelado en los niños maltratados del mundo, en los hombres y las mujeres perseguidos, acosados y abusados, esclavizados, condenados, asesinados; en la injusticia como arma del miedo y del poder para someter al libre u obtener rédito.
El domingo va a resucitar porque la verdad no se esconde bajo una piedra, aunque la vida no le sea devuelta ni toda la historia de la humanidad pudiera reparar el daño hecho, que sigue haciendo.
Para la fe y para los sin fe, la historia cuenta que un hombre enseñaba y practicaba la pobreza, el ayuno, el amor, el respeto, la justicia. Enseñaba y practicaba política humana. Algo distinto a la política del dinero y de la conquista que gobernó y gobierna al mundo, basada en quien tiene más es mejor.
Fue detenido y fue privado de su libertad sin delito, fue lastimado horrorosamente durante días, fue juzgado por otro que se lavó las manos y condenado a morir colgado y clavado en una cruz.
No olvidemos a la hora de contextualizar la actualidad.
Seamos mejores cada uno en su propia vida y en lo suyo, y a la hora que un semejante sufra calvario parecido, no hagamos la vista a un lado. Así se cargaron a Cristo, ante la claque enardecida pidiendo que liberen a cambio al maleante y el silencio conveniente y cómplice de mantener las amistades romanas.

 

Yo te hice deseable para mi,
dice el Señor…
Preparé un lugar para ti
en mi corazón.
Yo sé lo que vi en ti.
Antes de la fundación del mundo,
te vi santo, te vi sin mancha.
Antes que estuvieras en el vientre de tu madre,
te hice deseable para mi…
Eso explica tanta cosa,
por qué no te encajabas en cualquier lugar,
Por qué te sentías como un pez fuera del agua…
Lejos de mi NO HAY felicidad…
Vuelve a mi corazón
Vuelve a tu lugar..
Vuelve a la primer canción,
al primer amor,
a la intimidad…
Te estoy llamando,
escucha el ritmo de mi corazón
que está saltando por ti, está cantando por ti.
Mis sonidos, mis cuerdas de amor te están atrayendo…
En mi corazón hay libertad.
(Oseas 11:4)
(Jeremías 1:5)
(Jeremías 29:11)
(Juan 14:2)

Ilustración y selección de textos bíblicos: Mariana Ferreira

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *