A los 52

Al final del día, una es lo que queda: un nuevo año que comienza con jornada a tiempo completo, amor en el desayuno, el almuerzo y la cena; amor a las letras; amor al trabajo; amor a los nuestros; amor a los otros; amor a la vida.

El recorrido de este año 52 por el mundo real ha sido, nuevamente, fantástico. La vida me ha dado, otra vez, la posibilidad del encuentro y del reencuentro con las grandiosas oportunidades de pasarle el plumero a mis notas, libretas, papeles amarillentos, cuadernos blancos: a mi plumafuente de tinta indeleble. Y no voy a dejarlas pasar de largo. Al menos, tengo toda la intención de no dejarlas ir sin exprimirlas y publicarlas.

He tenido la buena suerte de muchas conversaciones inteligentes, esas que se extrañan a diario, las que te inspiran a remontar lo que se creía perdido. He tenido la dicha de compartir las voces presentes de grandes y vislumbrar con renovada alegría las voces pendientes de los nuevos.

Como cada aniversario personal, las redes sociales no dejan de sorprenderte al encontrar toda clase de detalles: quienes te conocen y te saludan dándose modos cuando tu muro está cerrado a que te escriban en él, quienes te conocen y se toman el trabajo de escribirte algo más que un felicidades recordado por la lista de cumpleaños del día, quienes no te conocen y también, quienes no te conocen e igual escriben algo más que un felicidades, quienes te conocen y te dicen igual algo al no acordarse, quienes no te conocen, están y tampoco tienen por qué acordarse ni tomarse la molestia justamente por eso.

Ignacio me regaló este nuevo blog, un poco para deshacerme de los variados ensayos que probé los últimos diez años en el camino autodidacta por el mundo virtual, ése que nos obligó a mucha o menor resistencia a convertirnos en migrantes digitales… también.

Entonces, más allá de Idearia, Punto G, Sentido Común y Piedra Libre, parte esencial de mi trabajo desde 2005 y de relación con los temas del mundo común que vivimos, este blog se convierte en un nuevo punto de partida, con algunas notas propias recopiladas de algunos lados, y la intención de borronear crónicas, historias y literatura, mis naturales borbotones de amor a las letras, del que me sale y del que me rodea, más que agradecida.

La Plata, 2015.
La Plata, 2015.

6 pensamientos sobre “A los 52

  1. Gabriela, apreciar tus reflexiones son un aliciente de saber existen líneas de pensamientos compartidos.

    Agradecer por la amistad y por la vida que nos da esta oportunidad, llamada amistad!

     

    Atte.,

    Jorge

  2. Gracias Gabriela por siempre seguir soñando,  por creer en un continum, por un volver a partir, de eso se trata la vida, un día a la vez y la vida continúa. La creatividad siempre presente y el deseo de compartir. Sigue adelante para alegria del mundo de las letras y el arte.

     

  3. Muchas felicidades Gabriela!, soy una lectora diaria de lo que escribes y obvio….no està  en estar de acuerdo o desacuerdo, se trata de compartir, nutrirse e informarse, me gusta mucho tu estilo transparente, desenfadado y a veces bizarro, jejeje,  si me gusta.

    Muchas bendiciones.

    Magui

  4. Felicidades! los breves comentarios eran siempre interesantes.. más con esta nueva incursión y me encantó lo de femme sapiens! lo copio!

    Katherine

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