3 de septiembre, Día del peatón

Hoy es el Día del Peatón.



Los que hacen deporte, zumba y dicen mal no seas mojón, los medios que desinforman, ayuden a recordar que no tenemos aceras, ni cruces peatonales y las grandes avenidas tienen cada vez más rejas que dejan sin paso ni alternativa a quienes caminan y dan luz verde a la alta velocidad de los vehículos.

Hoy es día de subrayar que hace mucho venció el plazo a los que diseñan y construyen calles, carreteras, puentes y avenidas, que cuando echan cemento para micros y autos, tienen que pensar que están dejando sin ancho de vía pública a quien camina, a quien rueda en silla, a quien anda en bici o en cochecito empujado por sus padres y que esa vía pública es la primerísima que se debe solucionar: lo que quede que sea para las máquinas y no al revés como se ha hecho desde que ochavaron Santa Cruz de la Sierra.

Las aceras también son espacio público, son el espacio de los peatones y hacemos piruetas para sortearlas, nos embarramos, nos empolvamos, nos torcemos los tobillos, nos arriesgamos a ser atropellados si están obstruidas y nos obligan a descender a la calle.

Y hacerles acuerdo también a los pacos y la gendarmería, que andan mirando celulares o estacionados de a montón en una esquina cada kilómetro, que quien camina no es un daño colateral.

Para eso era el Día del Peatón. Para recordar también hoy, que primero es lo primero y los seres humanos nacemos para caminar y movernos con autonomía -vaya paradoja-; el auto es opcional y un arma letal cuando lo conduce cualquiera que cree que se ha ganado algún derecho adicional, como acelerar para intimidarte o mirar con desprecio por la ventanilla.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *